jueves, 26 de noviembre de 2015

EL LIMES IDEOLÓGICO: INFLUENCIAS Y CONTACTOS CON LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN EL SUROESTE DE LA MAGNA GRECIA


Como adelantamos en anteriores entradas, la demarcación de un limes físico a través del asty y la chora de cada centro, no implica una separación ideológica y real del mundo indígena que rodeaba a las colonias. De hecho, los testimonios arqueológicos demuestran una constante convivencia con las etnias locales a través de los ajuares de las necrópolis, en las que hallamos material híbrido cerámico como en el caso de Pitecusa o, en los primeros momentos de la necrópolis de Cumas, cerámica todavía indígena, cercana a donde antes de la llegada de los griegos se situaban tumbas nativas, lo cual prueba el contacto entre los llegados de Pitecusa y los indígenas, antes de existir Cumas como centro urbano.(BOARDMAN,1975).  También tenemos casos de asentamientos y cementerios nativos en el interior de los territorios adscritos a algunas ciudades griegas, como en el caso de Posidonia, en cuyo terreno adyacente se hallan los centros de Palinuro y Molpa, a unos 55 km al S de Posidonia, donde griegos e indígenas convivieron hacia la mitad del s VI a.C. ¹

Pitecusa (San Montano). Anforilla de impasto de procedencia etrusco-lacial. Tumba 159, 4/4 s VIII a.C. (Según Ridgway 1984).  Fuente: Monedero, 1991


También encontramos topónimos, como en el caso de la isla de Ischia, cuya raíz es indígena, pero el resultado es una suerte de adaptación por la pronunciación griega posterior. (DOMÍNGUEZ MONEDERO, 1991).

Estos y otros casos están atestiguando de manera directa, que el grado de convivencia entre los dos mundos era muy estrecho, por razones sociales y culturales, incluso aunque los centros escogidos por los griegos fuesen diferentes a los existentes en período pre-colonial. Este sería el caso de los datos obtenidos en los derribos de la acrópolis de Pitecusa, donde los restos cerámicos hallados recogen una ausencia absoluta de cerámica pre-helénica, lo cual indica casi con toda seguridad que el asentamiento fue efectuado en una zona hasta ese momento no ocupada por los habitantes nativos. (RIDGWAY, 1997).


Ajuar de la tumba prehelénica nº 3 Osta, en Cumas. Hacia el 780 a.C. con copa a chevrons del Geométrico II.  (Según Magna Grecia I, 1985) (Fuente: Monedero, 1991).

Además, resulta evidente que los contactos con las élites indígenas debían sentar las bases de la diplomacia que tan necesaria sería para asentarse en un territorio ocupado y explotado con anterioridad. Por lo que entra en juego el valor estratégico comercial que jugaban las relaciones con los nativos, cuyos conocimientos del terreno y explotaciones de mineral locales resultaron muy fructíferas para los nuevos inquilinos, como ocurría en la zona ocupada por los etruscos.

Por otro lado, también es necesario destacar que la hélade se componía de una gran amalgama de pueblos diferentes, respetando la pluralidad de cada localidad pero conformando la base de una misma cultura; ideológica, religiosa, comercial y socialmente, con lo cual, no es extraña la idea de que englobasen a estas primigenias comunidades dentro de un marco más amplio, pasando a conformar una parte muy importante de la sociedad.


Las necrópolis de la Campania protohistórica a) Necrópolis villanovianas; 1: Arenosola; 2: Capodifiume. b) Necrópolis de la cultura de las tumbas de fosa del tipo Cumas: 3: Suessa; 4: Presenzano; 5: Allifae; 6: Cales; 7: Trebula; 8: Calatia: 9: Saticula; 10:Caudium; 11: Suessula; 12: Nola; 13: Avella; 14: Striano; 15: S. Valentino; 16: S. Marzano: 17: Stabiae; 18: Vico Equense (además de la propia Cumas). c) Necrópolis de la cultura de las tumbas de fosa del tipo Oliveto-Cairano: 19: Bisaccia; 20: Calitri; 21: Montecorvino Rovella (además de las propias Oliveto y Cairano) (según Gastaldi, en AION, 1,1979,fig. 1) (Fuente RIDGWAY, 1997).
 


¹ Esta fecha se obtuvo de los hallazgos cerámicos y ornamentales en algunas de las tumbas y en los muros de dicha necrópolis. (BOARDMAN, 1975).

Bibliografía:

DOMÍNGUEZ MONEDERO, A.J.: Los griegos de Occidente y sus diferentes modos de contacto con las poblaciones indígenas. El momento de fundación de la colonia. CuPAUAM, 18-1991, 149-177.

BOARDMAN, J.: Los griegos en ultramar. Alianza Editorial, Madrid, 1975.

LEONE, R.: Luoghi di culto extraurbani d’ età Arcaica in Magna Grecia. Casa editrica Le Lettere, 1997.

RIDGWAY, D.: El alba de la Magna Grecia. Pitecusa y las primeras colonias griegas de Occidente. CRÍTICA, Barcelona, 1997.



domingo, 22 de noviembre de 2015

CONFLICTOS Y PROBLEMAS CON LA POBLACIÓN NATIVA DE SICÍLIA: LA REVUELTA DE DUCETIO

En entradas anteriores hemos podido observar a grandes rasgos los conflictos y las transformaciones que ocasionó la presencia griega en la isla de Sicilia. Uno de los hecho mas destacados lo protagonizó Ducetio entre el 465-440 a.n.e. Según las fuentes, Ducetio, era un caudillo sículo helenizado, miembro de una familia renombrada y poderosa en su época (Diod. XI, 78, 5). Este elemento, nos muestra el nivel de jerarquización ya importante en el siglo V a.n.e. en este territorio (Domínguez, 1989: 82). Este movimiento protagonizado, dirigido y encabezado desde y por la élite, buscaba mejoras sociales y políticas después de de la dominación griega de la zona. Uno de los aspectos realzable de la revuelta, es que se llevó a cabo según los parámetros típicos griegos. Es decir, se utilizaron las consignas helenas de dominación y control territorial (Albanese Procelli, 2003: 252).

La Sicilia de mediados del siglo V a.n.e. Fuente: Cardete del Olmo, 2007.
Los orígenes de la revuelta se encuentran con las políticas de Emménidas agrigentinos y, especialmente, de los Dinoménidas siracusanos. Se llevaron a cabo unas medidas agresivas con la población autóctona: traslados de poblaciones debido a la voluntad de las élites griegas de ampliar su dominación del territorio. Como consecuencia, provocó un aumento del descontentamiento de las élites locales, surgió de ellas ya que son las que tenían más contacto con el agente colonizador (Cardete del Olmo, 2007a:118). Los sículos habían perdido territorio, parte de sus tradiciones e identidad. Por otra parte, las nuevas élites agrarias, ahora con el poder, les interesaba mantener buenas relaciones con los nativos y así, aumentar los territorios controlados. Para ellas, era más fácil una buena relación con las élites locales que no centrar su poder en la sumisión política y el control.
Ducetio se convirtió en oikistes de ciudades y refundador de cultos arcaicos, llegando a fundar nuevas poblaciones como nos lo muestra la arqueología del territorio. Entre ellas, fundó la ciudad de Menaion (459 a.n.e.), construida a imagen y semejanza de las ciudades-estado griega y, posteriormente, Palike (453 a.n.e.), de la cual se han encontrado los restos arqueológicos. La primera funcionó de centro político, mientras que la función de Palike era más bien el simbólico (Cardete del Olmo, 2007b: 69-72). Años mas tarde, fundó otra nueva colonia: Kalé Akté (448-446 a.n.e.). Finalmente, con su muerte al año 440 a.n.e., no se produjeron más levantamientos de los nativos a tal escala.
Este movimiento autoctonista, defensor étnico, surgía de unas élites que ya habían adoptado elementos llevados por los griegos y que por tanto no puede ser catalogado como un movimiento de simple reacción al enemigo invasor. Pero aún hay más, la élite revolucionaria había estado educada de la forma griega y seguía sus patrones en muchos aspectos. Ducetio fue la cabeza visible de este movimiento, su líder carismático, que nos ayuda a entender la desigualdad que la sociedad colonial provocó a nivel territorial, económico, político, pero también ideológico y cultural.

Hestiaterion y gruta del santuario de los Palaki, hoy devastados por un incendio, vistos desde el Sur. Fuente: Cardete del Olmo, 2007.
Así, podemos ver en el este período hubo fundaciones tanto por parte de los colonizadores, como también por parte de los nativo, es decir, fue un espacio dinámico. A nivel territorial se trata de un período de grandes transformaciones, que se pueden observar a nivel arqueológico. 


Bibliografia:
ADAMESTEANU, D. (1962) 'L’ellenizzazione della Sicilia e il momento di Ducezio', Kokalos, 8. Pp. 167-198.
AMOURETTI, M.C., RUZE, F. (1987) El mundo griego antiguo. Akal, Madrid.
ASHERI, D. (1992) 'Agrigento libera: rivolgimenti interni e problema costituzionali, ca. 471-446 a. C.' en BRACCESI, L. e DE MIRO, E. (eds.): Agrigento e la Sicilia greca, Atti della settimana di studio, Agrigento 2-8 maggio 1988, Roma. Pp. 95-111.

BOARDMAN, J. (1986) Los Griegos en Ultramar: comercio y expansión colonial antes de la era clásica. Ed. Alianza Universidad, Madrid.

CARDETE DEL OLMO, M.C. (2007a) 'El silencio de los oprimidos: el culto de los Paliki'. Revista de Ciencias de las Religiones, 19. Pp. 67-84.

CARDETE DEL OLMO, M.C. (2007b). 'Sicilia Sícula: al Revuelta Étnica de Ducetio (465-440 aC)'. Stud. Hist., 25. Pp. 117-129.

CARDETE DEL OLMO, M.C. (2009) 'Construcciones identitarias en el mundo antiguo: arqueología y fuentes literarias. El caso de la Sicilia Griega'. Arqueología espacial, 27. Pp. 29-46

DOMÍNGUEZ MONEDERO A. J. (1989) La Colonización Griega en Sicilia. BAR, Oxford.

DOMÍNGUEZ MONEDERO, A J. (2001) La polis y la expansión colonial griega. Siglos VIII-VI. Ed. Sintesis, Madrid.

MARTÍNEZ-PINNA, J. (2002) 'Los Sículos'. Gerión, 6. Pp. 79-108.

PÉRÉ-NOGUÉS, S. (2012) 'Diodore de Sicile et les Sikèles: histoire et/ou mémoire d’un «ethnos» et de son héros Doukétios'. Dialogues d'historie ancienne, 6. Pp. 155-170.

RIZZO, F. P. (1970) La Repubblica di Siracusa nel momento di Ducezio. U. Manfredi, Palermo.

Laia Catarineu